Cuidados básicos:
• Luz: Requiere luz brillante e indirecta para mantener sus variegaciones blancas bien definidas. En poca luz las rayas pueden perderse y las hojas volverse más verdes. Evitar sol directo.
• Riego: Regar cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos. Mantener la tierra ligeramente húmeda, sin encharcar, para prevenir pudrición de raíces.
• Humedad: Prefiere humedad media a alta, lo que favorece hojas más grandes y sanas. Puede beneficiarse de humidificador o bandejas con agua.
• Temperatura: Ideal entre 18 y 28 °C. No tolera frío, corrientes de aire ni cambios bruscos de temperatura.
• Sustrato: Necesita un sustrato suelto, aireado y con excelente drenaje, ideal para aráceas, con turba, perlita y corteza.
• Fertilización: En primavera y verano aplicar fertilizante para plantas de follaje cada 3 o 4 semanas, sin excederse para no perder variegación.
• Mantenimiento: Limpiar las hojas para mantener su brillo natural y girar la maceta ocasionalmente para un crecimiento uniforme.