Familia: Crassulaceae
Tipo: Suculenta
Origen: Cultivar hortícola
Crecimiento: Lento a moderado
Porte: Roseta compacta
Iluminación: Muy alta, preferiblemente con varias horas de sol suave o luz intensa. Una buena iluminación ayuda a mantener la roseta compacta y favorece una mejor coloración.
Riego: Moderado y siempre después de que el sustrato se haya secado completamente. Reducir considerablemente durante otoño e invierno. Evitar que quede agua acumulada en el centro de la roseta.
Sustrato: Muy drenante y aireado, preferiblemente una mezcla específica para cactus y suculentas con una buena proporción de material mineral como perlita, pómice o puzolana.
Temperatura: Prefiere temperaturas templadas y debe protegerse de heladas y frío húmedo. Los híbridos y cultivares de Echeveria suelen ser más sensibles al frío que algunas especies.
Abonado: Aplicar fertilizante específico para cactus y suculentas durante primavera y verano, utilizando una dosis moderada.
Floración: Puede producir varas florales con pequeñas flores acampanadas, normalmente durante la primavera o el verano.
Multiplicación: Puede reproducirse mediante hojas, esquejes e hijuelos, dependiendo del desarrollo del ejemplar.
Plagas: Puede verse afectada principalmente por cochinilla y ácaros.
Recomendación: Evitar mojar las hojas y manipularlas innecesariamente, ya que algunas Echeverias presentan una capa protectora superficial que puede dañarse con el contacto.