Nombre científico: Pachypodium lamerei
Familia: Apocynaceae
Origen: Madagascar
Tipo: Suculenta caudiciforme
Crecimiento: Moderado
Porte: Erguido, con tronco grueso y ramificado con la edad
Iluminación: Muy alta, preferiblemente con varias horas de sol directo. Si se cultiva en interior, colocar junto a una ventana muy luminosa.
Riego: Moderado durante primavera y verano, dejando secar completamente el sustrato entre riegos. Reducir notablemente durante otoño e invierno, especialmente si pierde las hojas.
Sustrato: Muy drenante, con una elevada proporción de material mineral como pómice, arena gruesa, grava o perlita.
Temperatura: Prefiere temperaturas cálidas. Proteger de las heladas y evitar temperaturas bajas acompañadas de humedad.
Abonado: Aplicar fertilizante para cactus y suculentas durante la época de crecimiento, aproximadamente una vez al mes y a dosis moderada.
Floración: Los ejemplares adultos pueden producir flores blancas de aspecto ornamental, especialmente cuando disfrutan de buenas condiciones de cultivo.
Multiplicación: Principalmente mediante semillas. También puede propagarse mediante esquejes, aunque su enraizamiento puede resultar más lento.
Plagas: Puede verse afectado por cochinilla, pulgón y ácaros, especialmente en los brotes y hojas jóvenes.
Precaución: Sus espinas son rígidas y puntiagudas, por lo que se recomienda manipular la planta con cuidado.
Características especiales: Es una especie caducifolia, por lo que puede perder total o parcialmente sus hojas durante los periodos de reposo. El tronco almacena agua y permite a la planta soportar periodos de sequía.