Ficha y cuidados básicos
Nombre científico: Achatina reticulata
Variedad: Albino
Origen: África oriental
Tamaño: Hasta aproximadamente 15-18 cm de concha
Actividad: Principalmente nocturna
Dificultad: Fácil
Terrario: Recipiente amplio, bien ventilado y con suficiente espacio para desplazarse y enterrarse. Puede mantenerse individualmente o en grupo, aumentando el espacio disponible según el número de ejemplares.
Sustrato: Fibra de coco, turba sin fertilizantes o sustrato orgánico similar. Debe ser profundo y mantenerse húmedo, permitiendo que el animal pueda enterrarse.
Temperatura: 24-28 °C.
Humedad: Mantener aproximadamente entre 75-90 %, pulverizando cuando sea necesario y evitando el exceso de agua acumulada.
Alimentación: Dieta variada a base de verduras, hojas y pequeñas cantidades de fruta. Se pueden ofrecer calabacín, pepino, calabaza, zanahoria, boniato, hojas verdes y otras verduras adecuadas.
Calcio: Imprescindible para el desarrollo de la concha. Debe disponer siempre de una fuente de calcio, como hueso de sepia o carbonato cálcico.
Decoración: Se pueden añadir cortezas, hojas secas y refugios naturales. Evitar elementos pesados o cortantes que puedan provocar daños en la concha.
Iluminación: No necesita iluminación específica. Es suficiente con un ciclo natural de luz y oscuridad.
Reproducción: Es una especie hermafrodita y puede reproducirse cuando se mantienen ejemplares adultos juntos. Si no se desea reproducción, es importante controlar periódicamente el sustrato y retirar las puestas.
Manejo: Tranquilo y generalmente fácil de manipular. Utilizar siempre manos limpias y húmedas y evitar tirar de la concha cuando el animal esté adherido a una superficie.
Importante: Mantener una buena higiene, retirar los restos de comida y controlar regularmente la humedad y el estado de la concha.