Luz:
Prefiere luz brillante indirecta, aunque también puede adaptarse a luz media. Debe evitarse el sol directo fuerte.
Riego:
Necesita riego regular, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo. No tolera bien que el sustrato se seque completamente.
Humedad:
Agradece humedad ambiental media a alta, lo que favorece un crecimiento más saludable.
Temperatura:
Se desarrolla mejor entre 18 °C y 26 °C. No tolera temperaturas por debajo de 12–14 °C.
Sustrato:
Debe cultivarse en sustrato ligero, orgánico y bien drenado, con mezcla de turba o fibra de coco y perlita.
Abono:
Aplicar fertilizante suave para plantas verdes cada 3–4 semanas durante primavera y verano.
Poda y mantenimiento:
Puede podarse o pinzarse regularmente para mantener un crecimiento compacto y estimular nuevas ramificaciones.
Observaciones:
Es una planta de crecimiento rápido y muy decorativa, ideal para macetas colgantes, terrarios o como planta tapizante en arreglos con otras especies tropicales.