CUIDADOS BÁSICOS
Luz:
Prefiere luz indirecta brillante. Una buena iluminación favorece hojas largas, bien formadas y con mejor color. Evitar el sol directo, que puede quemar el follaje.
Riego:
Moderado. Regar cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos. Mantener una humedad ligera y constante sin encharcar, ya que el exceso de agua provoca pudrición de raíces.
Humedad:
Media a alta. Agradece ambientes húmedos, donde las hojas se desarrollan más grandes y sin bordes secos.
Temperatura:
Cálida y estable, entre 18 °C y 28 °C. No tolera frío ni corrientes de aire.
Sustrato:
Suelto, aireado y muy drenante. Mezcla para aráceas con turba o coco, perlita, corteza de pino y algo de humus.
Tutor:
Necesita soporte vertical para expresar su forma adulta, con hojas más largas y un porte más espectacular.
Fertilización:
En primavera y verano, abonar cada 2–3 semanas con fertilizante equilibrado a dosis media-baja.
Mantenimiento:
Guiar los tallos al tutor, limpiar las hojas para retirar polvo, podar si se desea controlar tamaño y vigilar plagas como ácaros, trips o cochinillas.